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LA
INTERACCIÓN ENTRE CLIENTE Y DISEÑADOR
La relación entre una firma contratante de un servicio de diseño
gráfico y la firma proveedora del servicio se manifiesta en dos
planos.
Por un lado, se encuentran las gestiones comerciales, directamente vinculadas
con el perfeccionamiento de la transacción comercial. Podemos mencionar
entre otras la emisión de la factura y la acreditación del
pago a cargo del proveedor, y el depósito a cargo del cliente.
Por otro lado, se encuentran todas aquellas actividades directamente vinculadas
con la creación del logotipo.
Habitualmente generalizamos en "cliente" y "diseñador"
a las partes que interactúan y que no necesariamente son una única
persona por cada una de las partes.
EL CLIENTE
A los fines de la ejecución
del diseño solicitado, el "cliente" es representado por
una persona (el "contacto") que asume la responsabilidad de
comunicarse con el diseñador y facilitarle la información
necesaria para el desarrollo del proceso de diseño. Muy probablemente
deba acudir a otras personas dentro de su firma para recabar la información
requerida por el diseñador y comunique decisiones que no son tomadas
por él sino que resultan del consenso entre varias personas.
Desde el punto de vista del diseñador, el requerimiento provisto
por el cliente debe ser definitivo, en el sentido que el cliente debe
resolver previamente sus opciones y luego plantear su solicitud en base
a un concepto concreto a comunicar. La tarea del diseñador es resolver
gráficamente al concepto propuesto por el cliente.
A continuación se encuentran listados ejemplos que vulneran este
principio:
1. "Mi socia prefiere
una atmósfera acogedora, pero en mi opinión deberíamos
buscar una imagen más distante y formal"
El diseñador puede considerar ambas alternativas. No obstante,
la ambigüedad enmascara la falta de definición del posicionamiento
buscado y se pondrá en evidencia a lo largo de todo el proyecto.
2. "No tenemos slogan.
Podrían sugerirnos alguno?"
El slogan - correctamente utilizado - sintetiza la estrategia competitiva.
El proceso de crear un slogan es tan complejo como crear el logotipo.
Este proceder es un indicio de falta de un plan de negocios.
3. "El nombre de nuestra
tienda será Electrocom, pero en nuestra ciudad hay un competidor
llamado Electrocomm, entonces pensamos que si cambiábamos el nombre
a Elektro.com evitaríamos problemas legales. No obstante, nuestro
abogado está haciendo gestiones para registrar ambas alternativas.
Después veremos cuál utilizamos"
Cada definición orienta al diseñador en una dirección
creativa que en muchos casos no puede ser rectificada posteriormente sin
la pérdida de su carácter.
EL DISEÑADOR
Para el cliente, el diseñador
es una singularidad que resuelve gráficamente el concepto que el
cliente intenta comunicar.
En verdad, existe un equipo creativo que se ocupa de la ejecución
del proyecto. El equipo está típicamente compuesto por un
director creativo y varios diseñadores gráficos.
LA CLAVE: LA INTERACCIÓN
Cliente y diseñador
interactúan durante el proceso de diseño en busca de un
objetivo común: un logotipo que represente visualmente la identidad
de la organización.
La interacción es la base para el planteo de los bocetos iniciales
y el posterior refinamiento de alguno de ellos. El diseño de un
logotipo no es un proceso unidireccional. Cada parte es alimentada por
la otra para generar una respuesta que vuelve a ser interpretada por la
primera, en busca de un resultado final que se ajuste al requerimiento
inicial del cliente.
Interactuar significa para ambas partes asumir responsabilidades:
- La responsabilidad de analizar lo producido por la otra parte (el diseñador
analiza la información provista por el cliente, y el cliente analiza
los logotipos provistos por el diseñador)
- La responsabilidad de generar una respuesta que pueda ser utilizada
por la otra parte (el cliente debe proveer diseños en línea
con los requerimientos del cliente, y el cliente debe proveer la información
solicitada por el diseñador)
INTERACCIÓN DISFUNCIONAL
Existen 4 estereotipos disfuncionales
en la interacción entre el diseñador y el cliente:
- "El diseñador - artista": El diseñador se atribuye
un rol protagónico en el proceso de diseño. No reconoce
al cliente capacidad de evaluar técnicamente sus creaciones y por
ello, es propenso a rechazar sus sugerencias.
- "El cliente - artista": El cliente realiza sugerencias que
exceden la idea que sustenta la resolución gráfica provista
por el diseñador ("Agreguen a la montaña 3 pinos en
fila, el sol poniéndose sobre el pico de la montaña, una
casa en la ladera, un camino y un arroyo"). Como consecuencia, el
diseño pierde claridad, simplicidad, significado, impacto. Usualmente
regresa al diseño original luego de varios intentos de modificación.
- "El diseñador - soldado": El diseñador espera
que el cliente le imparta órdenes taxativas respecto a la resolución
gráfica del diseño ("incluir un canguro en patines")
y las reproduce en imagen.
- "El cliente - espectador": El cliente no asume su responsabilidad
de proveer al diseñador información inicial y sugerencias
para orientar el proceso de diseño. La postura del cliente combina
pasividad ("No he pensado en nada", "luego de ver sus propuestas
opinaré") y elevado nivel de demanda ("no me gustó
nada de lo visto", "pedí un diseño inolvidable",
"no es tan distintivo como el trabajo que hicieron anteriormente
para mí") El diseñador no tiene información
sobre la cual trabajar.
CONCLUSIONES FINALES
- El diseño gráfico
de un logotipo es un proceso interactivo
- Cliente y diseñador asumen tareas y responsabilidades
- La calidad del producto de cada parte es dependiente de la calidad del
producto provisto por la otra en la interacción anterior
- Un proyecto exitoso es la resultante del compromiso de ambas partes
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